viernes, 24 de abril de 2009

LOS VIERNES DE COSTA OESTE

LOS VIERNES DE COSTA OESTE

Colegio Costa Oeste

Puerto de Santa María, 24-4-2009 
 

"Educar: Una misión complicada en los tiempos actuales"

"¿Cole y/o familia? 

Javier Anso 
 

1.- Gracias y felicidades:  

Gracias  a Beatriz Franco, Presidenta del AMPA, y a Juan Antonio, por invitarme esta tarde. 

Felicidades por las iniciativas que estáis poniendo en marcha: un colegio nuevo, con un espíritu nuevo y creativo. Si en algún momento queréis contar conmigo de nuevo, o pensáis en que se podría organizar algo entre vuestro Centro y donde yo trabajo, estaré encantado de colaborar con Ustedes. .  

2.- La educación es una tarea complicada en los tiempos actuales? 

Sí, creo que lo es. Creo que lo ha sido siempre, y creo que lo será siempre por la propia naturaleza de lo que estamos hablando: acompañar a unas personas para que aprendan – no inglés o matemáticas – sino cómo y por qué vivir. . No estoy seguro de que me interesase saber si el hoy es más difícil que el ayer, y ni tan siquiera, saber cómo será el mañana.  

El hoy es lo que tenemos – nuestros hijos y alumnos de hoy - y es esa la realidad que nos debe ocupar. 

A mí  se me ha pedido alguna reflexión sobre la educación en alumnos de Secundaria. Yo doy clase en 3º de ESO, y me dije: ¿qué mejor preparación para esta charla que preguntarles a ellos mismos qué creen que debería decir a los padres de chicos y chicas de su misma edad? 

Las respuestas fueron muchas, muchas manos se levantaron. Todas fueron coincidentes. 

Pedían a sus padres y madres que los escucharan, que estuvieran cerca de ellos, que se interesaran por las atareas que tienen que hacer, que los controlasen, que tuvieran paciencia, que los comprendieran… 

Nadie dijo "que nos amen", pero es evidente que todo lo que han dicho son sinónimos de esa palabra que, por pudor, no apareció.  
 
 
 

En definitiva, los alumnos en esta edad quieren comenzar a caminar ya por sí mismos, pero, al mismo tiempo, saben que necesitan hacerlo con una red de seguridad, como los trapecistas: una red que no se note, que no se haga presente o sofocante, que no se experimente como un control, pero… ¡que no nos falte! Que sepamos siempre que los padres están ahí… 

En mi centro acabamos  de sufrir una gran desgracia: ha fallecido un padre dejando tres hijos de 10,11, y 14 años. El dolor de esa familia es inmenso, como pueden suponer, pero es llamativo el modo cómo lo han vivido los compañeros de clase, sobre todos los del mayor, de de la ESO. Con gran cercanía a P…,  su compañero, claro, pero con gran profundidad, como comprendiendo todo lo que sus padres suponen en sus vidas; como asomándose  horrorizados al abismo que supondría el perder al padre o la madre de la noche a la mañana.  

Yo les dije que me parecía muy bien todo lo que me decían, pero que creía que faltaba algo que no habían dicho. Mucho "que nos comprendan, que nos apoyen, que tengan paciencia con nosotros, que nos den una segunda oportunidad, etc", pero no me dijeron también algo fundamental: "que nos adivinen". 

Sí, que nos adivinen, porque, muchas veces, y más en esta edad de la adolescencia, ¡qué poco comunicativos son, al menos, qué poca comunicación verbal  tienen! 

Yo conservo un artículo que publicó un dominical de El mundo hace ya tiempo. Si el título del artículo era inquietante. "¿QUÉ OCULTAN NUESTROS HIJOS?, la portada y una foto interior lo eran aún más. Los he fotocopiado para que Ustedes puedan verlo directamente. 

Yo creo que lo que ahí se representa es verdad, pero no creo que sea toda la verdad; o, por decirlo de otro modo; que todos nuestros hijos y alumnos estén pasando por esa misma situación. Pero no podemos creer que no haya algo de eso, que no haya soledad, que no haya miedo no compartido, que no haya desconcierto ante la vida, que no haya dudas. . 

Recuerdo haber visto una camiseta, de esas que llevan frases escritas, que me llamó la atención: "Disculpen las molestias, estoy creciendo". Creo que esa frase refleja muy bien la actitud de nuestros hijos. 

En esas pocas, esa camiseta nos está diciendo: 

1.- Atención, que estoy aquí, no se olviden de mí. 

2.- Sé que a veces puedo ser molesto, pero es que necesito ir haciendo mi propia persona; lo siento, pero no tengo alternativas. 

3.- O sea que, por favor, acéptenme, que yo les quiero y les necesito. 

Esa frase recuerda a otra, más solemne pero que viene a decir lo mismo, de Goethe: "No podemos modelar a nuestros hijos según nuestro deseo; debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado".   

            Algunas ideas a añadir, por si hay tiempo 
 

1.- Educación, tarea complicada pero apasionante. 

      Nada de autocompasión. 
 

2.- Educación requiere: Conocimiento del hijo y del alumno. "Si se va a enseñar latín a  Juan, más importante que conocer el latín es conocer a  Juan". 
 

3.- Saber que ustedes son imprescindibles y que les van a  marcar profundamente: "La educación de un niño empieza 20 años antes de nacer".  Lo que Ustedes son, ellos van

a serlo. 
 

4.- Cercanía: están muy desorientados. Ustedes deben esforzarse por conocer el mundo del Internet, por ejemplo, las redes sociales. Y que ellos lo sepan. Que sepan que Ustedes están junto a ellos, ayudándoles a controlar la situación.  
 

5.- Amor y autoridad: "¿Qué poca autoridad tienen algunos padres" me decía recientemente una profesora, desesperada.  

      "Decir "no" a un hijo es una forma de decirle, te amo". 
 

6.- Educación y valores. "Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores" decía Sócrates.  
 

7.- Trabajo en armonía entre la escuela y la familia.  

lunes, 20 de abril de 2009

Carta al ministro

Javier Anso | Actualizado 20.04.2009 - 01:00

0 comentarios 1 voto Siempre que hay un cambio que afecta a Educación escribo a quien ha sido nombrado. Acabo de hacerlo a don Ángel Gabilondo, nuevo Ministro de Educación. Le he felicitado; le he dicho que en mi comunidad religiosa hemos rezado por él y por su Equipo; y le he deseado éxito. He puesto el Colegio donde trabajo a su disposición -algo normal: todos los que trabajamos en Educación colaboramos con las autoridades educativas-, y termino invitándole a que nos visite.

Le he recordado que en un seminario celebrado en Madrid el pasado 27 de noviembre alguien le preguntó sobre las relaciones entre la educación pública y la concertada, y si ambas estaban condenadas a ser enemigas. Su respuesta fue categórica: el único enemigo de la Educación es el trabajo mal hecho, se haga donde se haga.

Le dije: "Don Ángel, venga a Cádiz a dar una conferencia". "¿Por qué no?, me dijo. Cádiz me agrada mucho. Estuve en el Oratorio en una reunión de Rectores. Escríbame recordándomelo". Lo he hecho; que otros lo hagan también: merece la pena escucharle.

En su último libro "Alguien con quien hablar "dice que aunque hay que tener los pies en la tierra también hay que saber "estar en la luna", porque "la luna es reflexión. Nos hace pensar. Nos saca del limitado horizonte de lo inmediato. Nos requiere para que atisbemos otras pisadas, las que se muestran en un determinado soñar, imaginar, desear, las que sustentan la capacidad de procurar algo diferente, algo mejor. Si no somos capaces de estar en la luna de vez en cuando, no hay espacios en los que habitar. Sólo si en cierto modo se sabe estar en la luna, la tierra es un hogar. El cabrilleo de esa luz despierta la voluntad de nuevas posibilidades" (p.78).

Ministro, le deseo que entre esas nuevas posibilidades esté el intentar un Pacto de Estado y de Sociedad en Educación. Imposible, dirá alguno. "Cuando me dijeron que lo que quería hacer era imposible, fue demasiado tarde: acababa de hacerlo". Ánimo, don Ángel. Le esperamos en Cádiz.

lunes, 6 de abril de 2009

EL PAPA EN ÁFRICA

Benedicto XVI viajó a África del 17 al 23 del pasado mes de marzo. ¿A qué fue, a condenar los condones? No: fue a hablar de reconciliación, paz, solidaridad, esperanza y justicia. ¿No se lo creen? Mejor: pasen y lean.

“África debe vencer sus miedos. África puede transformarse en el continente de la esperanza (pero) en una época en que tantas personas sin escrúpulos quieren imponer el reino del dinero despreciando a los más pobres, tenéis que estar atentos” (19/3)

“Nuestra misión es edificar una sociedad libre, pacífica y solidaria. Por eso os pido: no os rindáis a la ley del más fuerte” (20/3). “No tengáis miedo. Aunque esto suponga ser un signo de contradicción frente a actitudes duras y a una mentalidad que trata a los otros como instrumentos para usar y no como hermanos y hermanas a los que amar, respetar y ayudar a lo largo del camino de la libertad, la vida y la esperanza”(22/3)

Pidió “a políticos, agencias internacionales y empresas multinacionales: tratadnos con humanidad, sin que los africanos sean considerados tan solo como receptores de soluciones elaboradas por otros; los africanos deben ser los primeros agentes de su desarrollo”, y reclamó el 0,7% (20/3). “Hay que compartir con más justicia y entre todos, los recursos de la tierra” (23/3)

Las palabras del Papa fueron “un aliento para no ceder al afropesimismo, y para seguir construyendo una sociedad más justa y solidaria”, dijo Paul Biya, Presidente de Camerún (17/3)

Al Norte no gustaron las palabras del Papa. ¿Solución?: silenciar unas; manipular otras. El Papa dijo:”No se puede superar el problema del SIDA solo con eslóganes publicitarios. Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo solo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema” (17/3); nosotros diremos: “El Papa proclama que los condones aumentan el problema del SIDA” (Público, 18/3).

Permitan una fantasía. Nuestras autoridades, preocupadas por los embarazos de adolescentes, saben que además de repartir preservativos hace falta educación sexual. Pues bien, ante la frase: “no se puede solucionar este flagelo solo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema”, ¿Público, u otro medio, diría: “El Ministro de Sanidad proclama que los condones aumentan el problema de los embarazos de adolescentes”?

No se vence el SIDA solo con condones. Hace falta, además, educación; una sexualidad responsable; fortalecer el papel de la mujer (“la historia habla casi exclusivamente de los logros de los hombres, cuando, realmente, una parte importantísima se debe a las mujeres” 22/3); combatir la pobreza; cuidar los enfermos; exigir medicinas a precio de coste; fortalecer la democracia; humanizar la economía, etc. En eso trabajan en África la Iglesia Católica y otras muchas Instituciones. De eso habló el Papa. Pero que no se sepa, porque cuestiona nuestro estilo de vida. Titulemos: “La iglesia amenaza gravemente la salud” (Público, 18/3). ¿Más tranquilizante, verdad?