8 de septiembre 2009
Queridos amigos,
Estoy muy contento de estar aquí, reunido en medio de vosotros, al inicio de este nuevo curso académico 2009-2010.
Estamos aquí presentes: la comunidad marianista, el Claustro y PAS, AMPA, y un grupo de alumnos en representación de todos sus compañeros.
¡En nombre de la Fundación Educación Marianista Domingo Lázaro, Entidad Titular de este Colegio, os doy la bienvenida a todos a este acto y a este nuevo curso!
El año que acaba de terminar ha sido muy rico en acontecimientos. Ha sido un buen curso y, por eso, quiero daros las gracias. Hemos logrado, aunque sea parcialmente, cumplir el objetivo que nos dimos, y hacer que el Colegio sea, cada vez más, tarea de todos. Ese objetivo sigue presente también para este curso, como una invitación y un desafío a implicarnos cada vez más en la vida de nuestro centro.
A lo largo del curso pasado, algunos queridos compañeros, tras largos años de trabajo en el Colegio, han abandonado el mismo. Pienso en Pepe Salas, en Emilio López, o en Javier Nicolay. Otros, como Javier y Tacho, se han prejubilado, con lo que, afortunadamente, no los vamos a perder del todo. Juani, a quien felicitamos por sus dos hijos, ha pedido un año de excedencia. Nos acordamos de ella, lo mismo que de Rafa Luna y su familia, que nos hacen presentes en nuestro Colegio Hermano de Las Conchas, en Guatemala. Felicidades también a Manuel, Daniel y Manu, por sus nuevos hijos, así como, anticipadamente, a aquellas madres, tanto del Claustro como del AMPA, que en los próximos meses tendrán sus hijos e hijas. Dentro de poco se jubilará nuestro compañero Félix, pero eso ya lo celebraremos cuando llegue su momento. Nos acordamos, finalmente, de Pedro Bellido que, estos días está en París participando en un curso para profesores de francés. ¡Felicidades, David, por su próximo matrimonio! Todos le deseamos a usted y a Raquel, su novia, que sean muy felices.
Damos la bienvenida entre nosotros a algunos nuevos miembros del claustro. Hoy nos acompañan Lydia, profesora de biología, Vanesa, de francés, Ignacio, de religión e historia; así como los miembros de la nueva Escuela de Música San Felipe Neri, una hermosa aventura que comenzará el próximo día 15 a dar sus primeros pasos: Daniel, José Luis, Nacho, Jon….
La comunidad marianista recibirá en breve a José Luis Veleda, a quien tal vez alguno de vosotros recuerde del tiempo en que estuvo en el antiguo Colegio del Oratorio. Hoy, como ya hizo en otra ocasión, nos acompaña un marianista colombiano, José Reynel, a quien doy la bienvenida, y le deseo que pase unos días felices de descanso entre nosotros, en Cádiz.
Antes de seguir adelante, gracias a todo el personal del Colegio por el trabajo de preparación del nuevo curso que se ha realizado durante el verano y, en particular, a todos los compañeros de secretaría, administración, recepción, mantenimiento, limpieza, comedor, venta de libros y material, etc. que han tenido solamente un mes d vacaciones y que, durante el otro, no han parado de trabajar para que el Colegio esté en las mejores condiciones posibles para comenzar el nuevo curso. Gracias, en concreto, a todos los miembros del Consejo de Dirección que sé lo mucho que han continuado trabajando durante este verano.
Comenzamos este nuevo curso, y lo hacemos en el día en que celebramos el Nacimiento de María, la Madre de Jesús y la nuestra.
Si el nacimiento de Jesús pasó desapercibido, según cuentan los Evangelios, tan solo unos pastores y poca gente más llegó a enterar; del de María seguro que se enteró todavía menos gente. Su llegada llenaría de alegría a sus padres y familiares inmediatos, y poco más.
Y, sin embargo, ese día, este día de hoy, fue muy importante. Como recordaba el P. Feliciano esta mañana en la Eucaristía -en la que hemos rezado por vosotros y por todo el Colegio – al nacer hoy María está abriendo camino para que, más tarde, pueda nacer su Hijo, Jesús.
Esta es la primera idea que quiero presentaros. Los días en que parece que no estuviera pasando nada, son días fundamentales porque son siempre –si queremos- el inicio de algo nuevo. Cualquier nuevo día, cualquier nuevo curso, este 2009-2010 también, es una nueva oportunidad que, si la aprovechamos, estará abriendo una puerta al futuro.
Por ese motivo he querido presentaros la pintura en la que Miguel Ángel representa el momento en que Dios, lleno de poder, de alegría y de confianza en lo que estaba haciendo, crea al hombre. Es una nueva vida que comienza, llena de posibilidades, llena de esperanza, llena de caminos por descubrir y recorrer. El pensador francés Roger Garaudy dijo una vez que: “el hombre ha sido creado creador”, y es cierto. Salimos de las manos de Dios para ser sus manos en este mundo, para continuar la obra inacaba de hacer que esta tierra sea un lugar hermoso en el que todo hombre y toda mujer puedan ser felices, y vivir de acuerdo a su condición no de siervos, sino de Hijos e Hijas, de miembros de la familia de Dios.
Somos educadores todos, los unos de los otros, también los alumnos. Pues bien, como sabemos, el mejor modo de educar es con nuestra propia vida. Vivamos de tal modo que quien nos vea descubra que realmente estamos tratando de aportar nuestro grano de arena para hacer un mundo mejor para todos. Que ese objetivo esté siempre presente en nuestra vida, y en nuestra tarea educativa.
Pero Dios no solo nos ha invitado a ser creadores con Él de un mundo mejor: nos ha invitado, y nos invita, también a soñar con Él. Ustedes recordarán, tal vez, que hace tres años les decía que, de la misma manera que los padres de María le opusieron un nombre a su nueva hija, ustedes se atrevieran a poner nombre al nuevo curso que estaba por empezar. Hoy les repito la invitación, pero con otras palabras.
Y lo hago apoyándome en una imagen muy famosa, y que nos acompaña también en este acto: representa el momento en que, Martin Luther King, dirigiéndose a miles de personas en Washington,DC, les decía que había soñado que las cosas podían ser diferentes, y les invitaba a que ellos también se atreviesen a soñar, y a trabajar por hacer realidad sus sueños.
Dios tiene un sueño para cada uno de nosotros y para toda la humanidad; y nos invita a que también nosotros soñemos. Por eso, yo les invito, a mí mismo en primer lugar, a atrevernos a soñar algo nuevo, algo mejor, para este curso que ahora empieza. Y a comprometernos, ante mí mismo y ante mis compañeros de Colegio, a intentar hacer que ese sueño se realice.
¿Qué nombre pongo yo a mi sueño? ¿Cómo voy a hacer que ese sueño sea una realidad?
Gandhi decía: “Realmente yo soy un soñador práctico, lo que quiero es convertir mis sueños en realidad”. ¿Soy como Gandhi?
En estos últimos años hemos escogido lemas muy hermosos y verdaderos para el Colegio. Hemos querido solidarizarnos con el mundo, crecer en responsabilidad, y hacer entre todos el Colegio. Esos lemas no son algo que nos repetimos durante algún tiempo, que colgamos en las aulas, y de los que poco después, nos olvidamos. Son invitaciones permanentes, por lo que os invito a que las tengáis también presentes en este nuevo curso.
Muchos son los desafíos que nos esperan, además de la super-publicitada Gripe A, que contemplamos con la serenidad que da el saber que vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para tener la situación bajo control. El modo, tan competente y que agradezco de nuevo, como se gestionó el tema del Campamento Scout, nos ha dado, además de un determinado número de alumnos y padres ya inmunizados, una cierta práctica de cómo tratar el tema sin perder la calma.
Junto a ello, y más importante, tenemos el desafío de acompañar a nuestros alumnos y alumnas en momentos decisivos de su vida en los que, nuestra escucha, nuestra dedicación, nuestro cariño, y también nuestra exigencia, van a ser tan importantes en su desarrollo, en su caminar para hacerse hombres y mujeres felices y solidarios.
Desafíos vamos a tener muchos, eso no es ninguna novedad. Tampoco lo es, porque lo tenemos todos los años, la actitud, el espíritu valiente con el que hacemos frente a esos desafíos. Y junto a esa actitud, el saber que trabajamos en común, unos con otros, todos juntos, profesores, PAS, alumnos, AMPA, en la consecución de nuestros objetivos colegiales. Unidos: podemos.
Si tuviera que señalar algo distinto al inicio de este curso sería, tal vez, una invitación a que creamos más en nosotros mismos y en nuestras posibilidades; y que, al mismo tiempo, creamos más en los demás y en las suyas. Que no nos conformemos con poco, ni para nosotros, ni para los demás. Que, tampoco nos conformemos con poco para el Colegio. Que nos atrevamos a soñar que vamos a ser capaces de hacer que San Felipe Neri sea un centro donde se educa cada vez mejor, donde se es cada vez más feliz, donde se trabaja más y mejor; donde se cuida más la solidaridad, el amor por la cultura, por la libertad y por el compromiso; al tiempo que se cuidan cada vez más detalles como el respeto a los demás, la limpieza, la educación en t rato y palabras, etc.
Os invito a no conformarnos con lo que somos y tenemos: no hemos llegado a ninguna meta: el camino nos sigue esperando y desafiando. Como no me canso de repetir: “Somos, andando”.
Recuerdo haber visto un anuncio en el Metro de Madrid que me llamó mucho la atención. Está reproducido en muchísimas estaciones. Representa a Cristiano Ronaldo que, apretando los puños y lleno de fuerza, grita: “¡Mis expectativas son mayores que las vuestras!”.
Esta frase me llamó la atención, y os la presento a la comunidad colegial, a mí en primer lugar. Esa frase nos invita a creer en nosotros mismos y a creer en los demás frente a toda tentación de querer tirar la toalla, incluso cuando veo en mí mismo o en los demás la tentación de rendirse, de conformarse con poco.
El Colegio San Felipe Neri, durante el curso que ahora empieza, nos va a decir que cree y espera de nosotros incluso más de lo que nosotros creemos en nosotros mismos. De ahí el lema que hemos escogido, que es una pregunta que nos interpela a cada uno y a todos a la vez: “¿Qué aporto yo al Colegio?”, porque, como dice el Objetivo del curso, “San Felipe Neri, un Colegio que quiere crecer en seriedad, respeto y responsabilidad. Un centro en el que se recibe mucho y al que hay también que aportar”.
Ayudémonos unos a otros a no quedarnos amodorrados. Ayudémonos a seguir avanzando, creciendo, madurando. Solo con esfuerzo lograremos cualquier objetivo que nos propongamos en la vida. En esto, no hay atajos.
Si nos esforzamos así, tal vez nos cansemos un poco más, tal vez nos compliquemos la vida un poco más, es cierto; pero también lo es que estaremos más en paz con nosotros mismos y con los demás. Sabiendo que éste es “nuestro lugar en el mundo”, y que en él, “estamos haciendo lo que estamos llamados a hacer; y siendo lo que estamos llamados a ser”.
Así os lo deseo a todos. Para hacer realidad nuestro sueño, os invito además de a trabajar por él, a ponerlo bajo la protección de José y de María, nuestros educadores; del beato Guillermo José Chaminade, fundador de la Familia Marianista y apóstol de la juventud; y de San Felipe Neri, “profeta de la alegría”.
Deseo a todos vosotros y a vuestras familias y compañeros, un feliz curso 2009-2010.
El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo sean glorificados en todas partes por la Inmaculada Virgen María.
Javier Anso, sm
Director
domingo, 27 de septiembre de 2009
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