lunes, 13 de julio de 2009

CANADA

Canadá, si nos lo imaginamos cubierto de nieve y lleno de osos polares, no es, ciertamente, un tema muy veraniego; pero, como me decían unos amigos canadienses, en su país también luce el sol, de vez en cuando al menos, y playas y piscinas se llenan. Como aquí.

Canadá siempre me ha interesado: la tierra que soñaban los esclavos que, arriesgando sus vidas, huían  de los Estados Unidos en el siglo XIX; y donde encontrarían refugio miles y miles de jóvenes norteamericanos, desertores de la guerra del Vietnam. Canadá, destino actual de emigrantes y refugiados que buscan iniciar en ese hermoso país una nueva vida. Además de por su naturaleza  y su rica cultura, Canadá tiene otros muchos motivos para ser admirado y conocido.

Su  vida política, por ejemplo, no difiere mucho de la de otras naciones, salvo en algo fundamental: cuando el país enfrenta una situación de emergencia nacional, todos, partidos y ciudadanos, estrechan filas en torno a quien esté gobernando en ese momento: Canadá por encima de las siglas.  Eso se demostró de un modo ejemplar y clamoroso cuando, frente a la injerencia intolerable del presidente Bush, Canadá rechazó participar en la guerra de Irak. Algo parecido está sucediendo ahora: frente a la crisis, hay una voluntad colectiva de colaboración para evitar, por ejemplo, la pérdida  de puestos de trabajo. Y los indicadores parecen señalar que están saliendo adelante. Los canadienses aman su país, y saben que pueden confiar en su Administración. Pagan  elevados impuestos, pero, a cambio, reciben  excelentes servicios públicos. ¿Problemas? ¡Por supuesto que también los tienen, esa no es la cuestión! Lo importante es el modo cómo los abordan: es como si dijeran que algunos temas son demasiado importantes para dejarlos en manos de la política.

Cuando en nuestro verano gaditano combatamos el calor con una deliciosa sangría a la que añadamos esto o aquello para darle un toque personal, no nos olvidemos de echar una pizca de canadaditis. ¡Nos caerá mejor!



No hay comentarios:

Publicar un comentario