¡AVANCEN, POR FAVOR!
Supongo que a los periodistas de verdad se les ocurrirán fácilmente los temas sobre los que tienen que escribir. Yo, que no lo soy, me pregunto más de una vez: "¿de qué escribiré la próxima vez?".
Comentando esto el otro día en casa, alguien me dijo. "¿Por qué no escribes sobre lo insolidarios que somos en los autobuses; y cómo nos quedamos al principio, dejando casi vacía la parte de atrás?". El tema me apreció muy oportuno porque, ¿quién, tras esperar durante un cierto tiempo el autobús, no ha visto llegar uno que no abre sus puertas aún habiendo sitio en el fondo?
Creo que en Cádiz tenemos un buen servicio de transporte público. He vivido en ciudades que se darían con un canto en los dientes por tener la mitad de lo que tenemos nosotros. Si, a pesar de ello, los responsables del transporte tienen que tomar medidas para mejorarlo, que lo hagan. Es su deber. Pero, si hablamos de deberes, ¿cuál es el nuestro?
Sin duda, y como decía mi amigo, el no quedarnos a la entrada del autobús; el hacer caso al conductor cuando nos pide que avancemos para dejar sitio a los que esperan en paradas próximas. Pero no: los mismos que nos enfadamos si el autobús pasa de largo, somos los que no nos movemos.
Hay cosas que no podemos cambiar, pero hay otras que sí. Podemos, por ejemplo, proponernos avanzar en el autobús para no perjudicar a otros. Si todos lo hacemos, todos nos beneficiaremos. Es algo muy sencillo, aunque no siempre fácil. Más de una vez, cuando uno intenta avanzar, se encuentra con un muro de personas a las que parece que les molesta que quieras ir hacia el fondo. En el autobús, como en la vida, no permitamos que los demás nos impidan hacer lo que creemos que tenemos que hacer. No nos limitemos a criticar sobre cómo está el transporte; pongamos nuestro granito de arena. Digamos: "con permiso", y avancemos hacia el fondo. "Sé tú mismo el cambio que quieres para el mundo" decía Gandhi. Aunque no pensara en nosotros, la frase nos viene bien. ¡Buen verano!
Javier Anso

Que verdad es!!. Actualmente yo estoy embarazada, y durante todo el curso escolar he tenido que hacer uso del autobus para ir a trabajar pues soy profesora de Orientación Laboral en Salus Infirmorum, y he sufrido personalmente la insolidaridad de muchos y me apena decirlo, pues aún me siento joven, de jóvenes que se sientan en los primeros asientos que son para personas mayores, impedidas, o como en mi caso embarazadas, que cualquier frenazo puede ser un gran susto. Al final lo importante en la vida es la educación y los valores que desde casa nos transmiten. Aunque en la escuela se enseñan ciertas materias, es importante que también se eduque en valores, y así lo hago yo en mis clases, y es algo que todo educador debe hacer, como así me consta que en San Felipe se hace, o al menos se hacía. Ana Mª Reynoso Ramos.
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