domingo, 13 de noviembre de 2011

De naranja


Los jóvenes son siempre noticia, entre otras cosas, porque decir "joven" es decir "futuro". ¡Bien lo sabía el criminal noruego que al asesinar a casi sesenta jóvenes quería cambiar el futuro de su País!

 

Estos días, otro tipo de jóvenes han sido también noticia. Los hemos visto en Londres saqueando, destruyendo, asesinando. Robando, incluso, a jóvenes malheridos. Hemos visto también cómo se comportan otros jóvenes, en Lloret de Mar, ¡y más cerca, que La Punta está en Cádiz!, cuando beben hasta perder el control de sí mismos y, a veces, hasta perder la vida. ¿Qué me dicen de la moda de tirarse desde los balcones a la piscina del hotel?

 

Estos jóvenes son la peor cara que el futuro nos puede ofrecer. Pero son nuestros hijos.  Hijos de esas familias que toleran que sus hijos e hijas adolescentes se emborrachen; de quienes les venden alcohol; de esas autoridades que parecen no darse cuenta de la gravedad de la situación y de las consecuencias -personales, familiares, sanitarias, laborales, etc.- que nos esperan. Además, esos jóvenes estudian o habrán estudiado en algún sitio: también los centros educativos tendrán algo que ver en todo esto, digo yo.

 

Pero hay también otros jóvenes, y a ellos me quiero referir. Jóvenes que, procedentes de Guatemala, Polonia, Panamá, Rusia, Canadá, etc., han llenado las calles de Cádiz con el alegre color naranja de sus mochilas e identificaciones. Jóvenes que, tras mucha preparación y esfuerzo, se han puesto en camino y han recorrido miles de kilómetros detrás de Alguien -Jesús- que para ellos es importante. Esos peregrinos, así como los voluntarios gaditanos que les han acompañado, no solo han aportado un hermoso color a las calles de Cádiz; han aportado, sobre todo, esperanza. ¡Mientras haya jóvenes dispuestos a ponerse en marcha en pos de lo que creen, habrá futuro! Gracias, don Antonio, obispo; Andrés; José Manuel; Rosa y Antonio, y todos los voluntarios, por ofrecer este regalo a nuestra, demasiada tranquila,  sociedad gaditana!

No hay comentarios:

Publicar un comentario