Hoy se celebra el Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza. Necesitamos que se nos recuerde que la pobreza sigue existiendo, porque coexistimos con ella con demasiada naturalidad; sobre todo cuando sabemos -¡y lo sabemos!- que cada día mueren de hambre unas 80.000 personas.
A causa de la crisis hay millones de personas en España que lo están pasando muy mal y que tienen que ser atendidos sin que se produzcan recortes en las políticas sociales que los protegen. Los demás, los que estamos mejor -aun cuando estemos algo peor que hace unos pocos años -tendremos que irnos haciendo a la idea de que no vamos a volver a vivir como antes.
Frente a la pobreza que crece entre nosotros, deben crecer también la justicia social (lucha contra la evasión fiscal, persecución de los paraísos fiscales, etc.), y la solidaridad ciudadana. Hace años inventé un nuevo impuesto: el I.S.L.A. (Impuesto Solidario Libremente Asumido), que consistía en que, libremente y sin que nos lo pida nadie más que nuestra conciencia, diésemos un tanto por ciento de lo que gastamos, en favor de quien necesita ese dinero para vivir.
Junto a ello, y porque miles de personas mueren de hambre cada día, no podemos permitir recortes en la Ayuda Oficial al Desarrollo. Por mucha crisis que tengamos aquí, nunca se podrá comparar con el genocidio que estamos perpetrando en los países empobrecidos. Aunque tengamos que apretarnos más el cinturón. "Los ricos debemos vivir más sencillamente para que los pobres puedan, sencillamente, vivir".
Ese era el primer tema. El segundo es éste. Leo en la prensa que un joyero ha sido acusado de comprar oro robado; que un joven lo ha sido de asesinar a un anciano para robarle; o que han detenido a una persona con varios kilos de droga. En todos esos casos veo que no aparecen ni las fotos ni el nombre completo de esas personas. Me alegro de que haya sido así. Otro modo de informar provocaría un absoluto rechazo social en muchos ciudadanos, entre los que me encuentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario