Un amigo, que viaja con frecuencia a Seúl, la capital de Corea del Sur, me dice: "Cada vez que voy, hay un nuevo puente". La ciudad, dividida por un río, no deja de crecer, y para hacer frente a sus nuevas necesidades las autoridades construyen un puente, y luego otro y, si hace falta, otro más.
El 11 de junio, en Cádiz como en el resto de los ayuntamientos de España, ha comenzado una nueva etapa política. Frente a los muchos desafíos que nos esperan, ojala también nosotros, autoridades y gaditanos, estemos dispuestos a construir nuevos puentes. Los que hagan falta: puentes entre el gobierno municipal y la oposición; entre el Salón de Plenos y la ciudadanía, etc.
En el Salón de Plenos del Ayuntamiento, el pasado sábado, los legítimos representantes de los ciudadanos de Cádiz se comprometían, con la ciudad y con nosotros, a trabajar lo mejor que puedan los próximos cuatro años. Al mismo tiempo, pedían la colaboración y el compromiso de todos los gaditanos porque ellos solos no pueden lograr lo que Cádiz necesita. Mientras, frente al Ayuntamiento, un grupo de ciudadanos planteaban problemas a los que, sin duda, hay que hacer frente con urgencia. Tampoco esas personas, solas y al margen de las instituciones, podrán conseguir lo que reclaman. Quienes tal vez por tener más años sabemos lo que es vivir sin democracia, tenemos la obligación de recordar a los que se la han encontrado como un dato adquirido, que la democracia, por imperfecta que sea, es lo mejor que tenemos; y que los males de la democracia se curan con más democracia, respetando las instituciones y haciéndose presente en ellas. Siendo creativos para encontrar fórmulas que hagan más auténtica nuestra democracia y la vida de nuestras instituciones; pero sin saltos en el vacío.
Para gobernar, el Salón de Plenos necesita de la Plaza de San Juan de Dios; para hacer reales sus sueños, la Plaza necesita de ese Salón. Construyamos puentes, sí. Pero estando cada cual donde le corresponde..org

No hay comentarios:
Publicar un comentario