ROSA Mari es una amiga mía, voluntaria en una cárcel española. Todas
las semanas se reúne con un grupo de reclusos. ¿Para qué? Para
enseñarles algunas manualidades por si, una vez libres, les sirven
para ganarse la vida. Pero, sobre todo, lo que hace es estar con
ellos; ser para ellos. Decirles, con su presencia, que son importantes
para alguien; que cuentan para alguien; que alguien confía en ellos. Y
que, también ellos deben confiar en sí mismos; recordando siempre que
tienen derecho a tener un futuro.
Rosa Mari me envía fotos de la habitación donde se reúnen. Una alegre
sala decorada con bellas frases. "Ama la vida", "Alcanza tus sueños",
"Deja atrás lo que fuiste, y lo conseguirás", o "Nunca dejes de soñar"
son algunas de las que se pueden leer.
Pero no todo es color y hermosas palabras. A veces Rosa Mari me
escribe desconsolada porque alguno de sus "ángeles destronados" ha
sido detenido de nuevo. Por pequeños hurtos, en muchas ocasiones, que,
con sus antecedentes, les abren de nuevo la puerta de la cárcel.
Entonces, Rosa Mari escribe: "¡Qué difícil es todo!". Y añade,
cristiana como es: "Mi Jefe a veces no me escucha. ¿Por qué será?".
Rosa Mari, tu Jefe te escucha siempre. Prueba de ello es que tú sigues
acudiendo semana tras semana a la cárcel, haciendo presente a ese
Jefe, que sobre todo es Padre, a esos "ángeles destronados". Y como
tú, hacen lo mismo Alfonso, María José, Federico, Sara, Pura, Melchor
(sacerdote marianista ya fallecido), o Iñaki, otro sacerdote
marianista que me pedía, en mis tiempos de Roma, que buscase trabajo a
un preso colombiano que estaba rehabilitándose y tenía familia a su
cargo. ¿Y sabes, Rosa Mari? ¡No hice nada!
No es que tu Jefe no te responda, Rosa Mari. Es que ni los que creemos
en Él ni los que no, echamos una mano a alguien que ha pagado ya su
culpa. No me extraña, Rosa Mari, que te desanimes: porque, por
desgracia, no todos somos como tú. Porque nos creemos superiores a los
demás, olvidando que "todo santo tiene un pasado; y todo pecador, un
futuro".
lunes, 14 de mayo de 2012
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